Una vez en esas buenas conversas de sobremesa, una amiga acuñó una frase que hoy me viene a la mente: Hay maneras de estar! Y ciertamente es asi.
Hablabamos sobre las relaciones, sobre la amistad y sobre esos sentimientos que se pierden sólo porque dejas de cultivarlos.
Me quejaba de que hay personas a quienes aprecio infinitamente pero pocas veces recibo retroalimentación de mi cariño. Decía que desde hace mucho tiempo decidí dejar de lado cualquier relación unilateral que me colocara en posición de esperar. La victimización claramente no es mi estilo.
El debate fue intenso. Otra de la presentes reafirmaba lo que yo planteaba. ¡Es cierto! A veces damos mucho más de lo que estamos dispuestos a recibir.. y casi siempre no recibimos ni siquiera lo que esperamos.
Fue entonces, cuándo llegó la frase que nos dio luz y que rebatió todas las excusas posibles de esos seres ingratos que nunca tienen tiempo, ganas, espacios, dinero, etc, etc,...
HAY MANERAS DE ESTAR!
Me quejaba de que hay personas a quienes aprecio infinitamente pero pocas veces recibo retroalimentación de mi cariño. Decía que desde hace mucho tiempo decidí dejar de lado cualquier relación unilateral que me colocara en posición de esperar. La victimización claramente no es mi estilo.
El debate fue intenso. Otra de la presentes reafirmaba lo que yo planteaba. ¡Es cierto! A veces damos mucho más de lo que estamos dispuestos a recibir.. y casi siempre no recibimos ni siquiera lo que esperamos.
Fue entonces, cuándo llegó la frase que nos dio luz y que rebatió todas las excusas posibles de esos seres ingratos que nunca tienen tiempo, ganas, espacios, dinero, etc, etc,...
HAY MANERAS DE ESTAR!
Sobretodo en la época de la omnipresencia electrónica es poco lo que podemos decir para disculpar las ausencias. Un correo electrónico, una llamada, un mensaje de texto, un cafecito vía facebook, un encuentro casual en el concurrido mall!!!
De hecho es tan así, que incluso de quienes no lo espero he recibido confirmaciones feacientes de que cuándo se quiere se puede. Un simple ícono en la ventana del messenger me recuerda permanentemente el cariño guardado por años en un corazón... una llamada esporádica sólo para consultar los pronósticos electorales me recuerda que alguién cree en mi criterio... una ventanita naranja titilando en el escueto chat del gmail para debatir si es mejor una palm o un blackberry.. esas son formas de decir: Te recuerdo y te extraño. Esas son maneras de estar.
Cómo me dijo una vez un entrañable amigo: en la medida en que tú estés, yo estaré!
De hecho es tan así, que incluso de quienes no lo espero he recibido confirmaciones feacientes de que cuándo se quiere se puede. Un simple ícono en la ventana del messenger me recuerda permanentemente el cariño guardado por años en un corazón... una llamada esporádica sólo para consultar los pronósticos electorales me recuerda que alguién cree en mi criterio... una ventanita naranja titilando en el escueto chat del gmail para debatir si es mejor una palm o un blackberry.. esas son formas de decir: Te recuerdo y te extraño. Esas son maneras de estar.
Cómo me dijo una vez un entrañable amigo: en la medida en que tú estés, yo estaré!
